InicioSaludMovilidad

Movilidad · las dos vías del sobrepeso

¿Cómo afecta el sobrepeso a las articulaciones de mi perro?

No es solo que la grasa pese encima de la articulación. El tejido graso produce señales inflamatorias — y eso también llega ahí.

Por qué daña la articulación
Qué pasa si baja de peso
Cuánto cambia en toda la vida
Cómo saber si le sobra
Cuatro estudios en perros, con sus cifras exactas y sus límites dichos de frente.

Vamos a empezar por lo incómodo: si tu perro tiene sobrepeso, bajarle el peso es lo que más va a ayudarle a sus articulaciones. Más que cualquier cosa que puedas comprarle, la nuestra incluida. Lo decimos de entrada porque es lo que dicen los estudios, y porque un artículo que empieza vendiéndote algo no te sirve para decidir.

Lo que casi nadie explica es por qué. Y ahí está lo interesante: no es solo que la grasa pese encima de la articulación. Es que la grasa hace otra cosa.

Lo esencial, en cinco puntos

  • El sobrepeso golpea la articulación por dos vías, no por una: la carga mecánica y un estado inflamatorio de bajo grado.
  • El tejido graso no es relleno inerte. En perros se ha documentado que los adipocitos producen y secretan mediadores inflamatorios.
  • Es reversible. En un estudio con 25 perros, varios marcadores de inflamación bajaron significativamente tras un programa de pérdida de peso.
  • El efecto a lo largo de la vida es enorme. En 48 labradores seguidos desde cachorros, la edad mediana en que apareció el primer signo radiográfico de artrosis de cadera fue de 6 años en el grupo que comió a libre demanda y 12 años en el que comió 25% menos.
  • Nadie te vende esto. Es la intervención de mayor impacto real en articulaciones caninas y consiste en medir la comida.

¿Por qué el sobrepeso daña las articulaciones?

La vía obvia es la mecánica: más kilos sobre la misma cadera, la misma rodilla y el mismo codo, en cada paso, todos los días. Esa parte se entiende sola.

La segunda vía es la que casi nadie menciona. El tejido graso funciona como un órgano endocrino: no está ahí guardado sin hacer nada, sino produciendo señales que circulan por todo el cuerpo.

En perros específicamente, un trabajo examinó la función endocrina del tejido adiposo canino y encontró que los genes de adiponectina, leptina, IL-6, MCP-1 y TNF-α se expresan en los principales depósitos de grasa del perro, y que los adipocitos caninos en cultivo los expresan y los secretan al medio. Los autores concluyen que los adipocitos de esta especie son altamente sensibles a mediadores inflamatorios.

Ryan V.H. y cols., «Adipokine expression and secretion by canine adipocytes», Pflügers Archiv – European Journal of Physiology, 2010.

Traducido: más grasa significa más fábrica de señales inflamatorias. Y una articulación que ya está trabajando de más recibe además ese ambiente. Dos vías, no una.

¿Si baja de peso, mejora eso?

Es la pregunta correcta, y hay datos en perros. Un estudio midió marcadores de inflamación en 25 perros antes y después de un programa de pérdida de peso. Los resultados:

  • La proteína C reactiva —marcador de inflamación crónica— bajó de una mediana de 10.0 a 5.6 µg/ml.
  • El MCP-1 bajó de 212 a 185 ng/ml.
  • La leptina cayó de forma notable: de 18.9 a 6.6 ng/ml.
  • La resistina mostró una reducción leve pero significativa.

Y la parte que los autores dicen con honestidad y que vale la pena repetir: la adiponectina no cambió, a diferencia de lo que se ve en personas, y las implicaciones clínicas de esta reducción «no están bien esclarecidas en perros». Es decir: la inflamación baja de forma medible, y todavía falta establecer cuánto se traduce eso en la clínica del día a día.

Wakshlag J.J. y cols., «The effects of weight loss on adipokines and markers of inflammation in dogs», British Journal of Nutrition, 2011.

Marcadores de inflamación antes y después de bajar de peso La proteina C reactiva baja de 10.0 a 5.6 microgramos por mililitro, el MCP-1 de 212 a 185 nanogramos por mililitro y la leptina de 18.9 a 6.6 nanogramos por mililitro.DATOS DEL ESTUDIOMarcadores de inflamación antes y después de bajar de peso25 perros, medianas séricas. Cada fila tiene su propia escala.Proteína C reactiva10 µg/ml5.6 µg/mlMCP-1212 ng/ml185 ng/mlLeptina18.9 ng/ml6.6 ng/mlantesdespuésWakshlag y cols., 2011 · la adiponectina no cambió Marcadores de inflamación antes y después de bajar de peso La proteina C reactiva baja de 10.0 a 5.6 microgramos por mililitro, el MCP-1 de 212 a 185 nanogramos por mililitro y la leptina de 18.9 a 6.6 nanogramos por mililitro.DATOS DEL ESTUDIOMarcadores de inflamación antes ydespués de bajar de peso25 perros, medianas séricas. Cada fila tiene supropia escala.Proteína C reactiva10 µg/ml5.6 µg/mlMCP-1212 ng/ml185 ng/mlLeptina18.9 ng/ml6.6 ng/mlantesdespuésWakshlag y cols., 2011 · la adiponectina no cambió
La inflamación baja de forma medible. Los autores advierten que las implicaciones clínicas de esa bajada todavía no están bien establecidas en perros.

¿Cuánto cambia esto a lo largo de la vida?

Aquí está el dato que más nos hizo detenernos. Un estudio de cohorte siguió a 48 labradores de siete camadas, emparejados por sexo y peso. Desde las ocho semanas de edad, uno de cada pareja comió a libre demanda y el otro comió 25% menos de la misma dieta, de por vida. Les tomaron radiografías de cadera durante años, y las evaluó un radiólogo que no sabía a qué grupo pertenecía cada perro.

La prevalencia de artrosis radiográfica de cadera creció de forma lineal en todos: 15% a los 2 años, 67% a los 14. Pero la diferencia entre grupos fue esta:

La edad mediana a la que apareció el primer signo radiográfico de artrosis fue de 6 años en el grupo de libre demanda y de 12 años en el grupo restringido. Seis años de diferencia. Los autores concluyen que la alimentación restringida retrasó o previno el desarrollo de signos radiográficos en esta cohorte.

Smith G.K. y cols., «Lifelong diet restriction and radiographic evidence of osteoarthritis of the hip joint in dogs», Journal of the American Veterinary Medical Association, 2006.

El estudio hermano, del mismo grupo de perros, encontró que los alimentados con restricción pesaban menos, tenían menor porcentaje de grasa corporal y menores concentraciones séricas de triglicéridos, insulina y glucosa — y que la mediana de vida fue significativamente mayor.

Kealy R.D. y cols., «Effects of diet restriction on life span and age-related changes in dogs», Journal of the American Veterinary Medical Association, 2002.

Cómo leerlo sin exagerar: son labradores, una raza con predisposición conocida a displasia de cadera, y la restricción fue de por vida desde cachorros. No dice que ponerlo a dieta a los diez años le regale seis años de articulación sana. Dice algo más simple y más útil: cuánto come tu perro a lo largo de su vida cambia cuándo empieza a dolerle.

El estudio que más pesa

Restricción de por vida y artrosis de cadera en 48 labradores

  • 48 perros
  • 7 camadas
  • emparejados
  • toda la vida
  • radiólogo cegado

Cachorros hermanos, emparejados por sexo y peso. Desde las ocho semanas, uno de cada pareja comió a libre demanda y el otro 25% menos de la misma dieta. La prevalencia de artrosis creció de 15% a los 2 años a 67% a los 14 — pero el primer signo apareció seis años más tarde en el grupo restringido.

Smith GK y cols. Journal of the American Veterinary Medical Association, 2006. PMID 16948575.

Ver el estudio completo ↗
Edad en que apareció el primer signo de artrosis de cadera La edad mediana del primer signo radiografico de artrosis de cadera fue de 6 anos en el grupo que comio a libre demanda y de 12 anos en el grupo que comio 25 por ciento menos.DATOS DEL ESTUDIOEdad en que apareció el primer signo de artrosis de cadera48 labradores emparejados, seguidos toda la vida. Radiólogo cegado al grupo.03.5710.514años6Comieron a libre demanda12Comieron 25% menosEdad medianaSmith y cols., JAVMA 2006 Edad en que apareció el primer signo de artrosis de cadera La edad mediana del primer signo radiografico de artrosis de cadera fue de 6 anos en el grupo que comio a libre demanda y de 12 anos en el grupo que comio 25 por ciento menos.DATOS DEL ESTUDIOEdad en que apareció el primer signode artrosis de cadera48 labradores emparejados, seguidos toda la vida.Radiólogo cegado al grupo.03.5710.514años6Comieron a libre demanda12Comieron 25% menosEdad medianaSmith y cols., JAVMA 2006
Seis años de diferencia, con la misma genética y el mismo alimento. Lo único distinto fue cuánto.
6 años de diferencia

Entre que apareciera el primer signo de artrosis en el grupo que comió a libre demanda y el que comió 25% menos. Misma raza, mismo alimento, misma casa.

Smith y cols., JAVMA 2006 · 48 labradores

¿Cómo sé si mi perro tiene sobrepeso?

La báscula sola engaña, porque no hay un número correcto para todas las razas. Lo que usan los veterinarios es la condición corporal, y puedes revisarla en casa en un minuto:

  • Las costillas: deberías sentirlas pasando la mano con presión ligera, como sientes los nudillos del dorso de tu mano. Si tienes que hundir los dedos para encontrarlas, sobra grasa.
  • Desde arriba: debe verse una cintura detrás de las costillas. Si el contorno va recto o se ensancha, no la hay.
  • De perfil: el abdomen debe subir desde el pecho hacia la cadera, no ir horizontal.
  • Pídele a tu veterinario su puntaje de condición corporal en la próxima consulta, y anótalo. Es el número que sí sirve para comparar en el tiempo.

¿Por dónde empiezo?

  • Mide la comida con taza medidora o báscula. «Un puñito» no es una cantidad, y es donde se cuela casi todo el exceso.
  • Cuenta los premios. Suelen ser la diferencia entre el peso que crees que le das y el que realmente come.
  • Pide un objetivo y un plan a tu veterinario en vez de recortar por tu cuenta. Bajar demasiado rápido tiene sus propios riesgos, y en gatos es peligroso.
  • Pésalo cada dos semanas, siempre en la misma báscula, y anótalo. Sin registro no se sabe si funciona.
  • Ejercicio constante y de bajo impacto, en aumento gradual. Si ya le duele, eso lo gradúa tu veterinario.
  • Involucra a toda la casa. Un solo miembro de la familia dando sobras cancela el plan completo.

Si tu perro está en su peso y aun así lo ves duro o lento, entonces la conversación es otra y también empieza en la consulta. Pero si le sobran kilos, ése es el primer escalón — y ninguna otra cosa lo sustituye.

Este contenido es informativo y no sustituye la valoración de un médico veterinario. Los complementos alimenticios apoyan el cuidado de tu chucho y nunca reemplazan un tratamiento indicado por un profesional. Cualquier plan de reducción de peso debe diseñarlo y supervisarlo el tuyo.

Guía gratis

¿Te sirven estas guías? Te mandamos las nuevas

Guías de salud canina con la fuente a la vista, escritas para que las uses. Sin promesas y sin spam.

Si dejas tu WhatsApp te la mandamos también por ahí. Es opcional.

De vez en cuando algo útil sobre chuchos. Puedes pedir que paremos cuando quieras.

De Healthy Chuchos

Lo primero es el peso, y eso no te lo vende nadie. Un complemento acompaña ese cuidado; no lo sustituye.

Ver ARTRIDOG